Posted on 27-01-2009
Filed Under (Uncategorized) by Cristina

Publicó hoy la agencia AP que el 95% de las armas que usan los cárteles de la droga en México entran al país de contrabando y son compradas en Estados Unidos. Incluso afirman que la mayoría de ellas se compran en los cuatro estados fronterizos con México: Texas, California, Arizona y Nuevo México. Pero quienes vivimos en la frontera, y sobre todo en los estados del norte y noreste (vecinos de los texanos, pues) sabemos la facilidad con que en Texas se puede adquirir un arma, y la gente se justifica en la constitución, afirmando que tienen derecho a “poseer un arma para protección”. Y bueno, infinidad de veces hemos escuchado el bobo argumento de “Las armas no matan personas, las personas lo hacen”.

El problema es que ellos mismos no se dan cuenta que su sociedad está en decadencia y lo más grave es que, no sólo entran de contrabando las armas a México, sino todo el problema social que ellas traen consigo. El narcotráfico es un cáncer que corroe a nuestro país y, aún cuando no argüiré que para haber un vendedor debe haber un consumidor, gran parte de la responsabilidad de esto pertenece a Estados Unidos. México tiene una policía corrupta e ineficiente en la que el narco ha permeado hasta los niveles más altos, pero si la droga sigue entrando en grandes cantidades a su país, es porque agentes fronterizos y de aduanas deben estar coludidos también y la gente detenida en todos los puertos de entrada con cantidades pequeñas (menos de 70 ó 60 kilos) son sólo señuelos y chivos expiatorios, lo cual da oportunidad a los grandes cargamentos de pasar sin problema mientras todo gira en torno a quien está siendo arrestado o detenido.

No es mi intención tener un arma, pero sería buenísimo poder escribir una crónica del proceso de compra de una y la facilidad con la cual podría traerla al país sin que nadie se dé cuenta. Total, a las mujeres (y más a las que van solas) nunca las detienen los soldados y, a menos que sea fin de semana largo, no me tocaría rojo en la aduana.

Pero no, no tengo interés en sentir el frío de un arma en mis manos.

Comments

Ministry on 28 January, 2009 at 2:48 pm #

Yo me presto al experimento! A mí me gustan las pistolas!


Pelos Briseno on 28 January, 2009 at 5:19 pm #

A mi tampoco me gustan las armas, pero lamentablemente creo que estamos en una situacion donde ya es bastante necesario tener una en la casa, para proteccion.
De todas formas, tengo muy mala suerte, asi que al experimento no me presto, porque seguro me paran en la aduana.


flaca on 1 February, 2009 at 1:38 pm #

Pelos, seguro están arreglados en la aduana; si lo hacen con la fayuca de los puesteros, ¿tú crees que no lo hacen con los traficantes de armas?


Frontera de Papel » Blog Archive » Ya decía yo… on 2 February, 2009 at 3:25 pm #

[...] este post anterior comentaba sobre lo fácil que es introducir armas de contrabando al [...]


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