En la UNAM, siempre a la vanguardia en investigaciones científicas, descubrieron una bacteria que degrada el poliuretano, ese plástico tan abundante en este mundo desechable y de empaques protectores que tarda décadas en degradarse. El material se encuentra en infinidad de artículos que diariamente desechamos y hasta en las suelas de los tennis.
Los científicos de la UNAM buscan la manera de industrializar esta bacteria para que ayude a disminuir el problema de la acumulación de basura.
Así que ya saben, primero acábense sus tennis, hasta que se les gaste la suela; no los cambien sólo porque pasaron de moda.