No conformes con la basura visual que provocan las campañas electorales en las calles de la ciudad, desde hace varios días un puñado de remitentes han estado “spameando” mi correo electrónico.
¿Los mensajes? Acusaciones contra Fernando Baeza de ser narcotraficante, o de haber ayudado a narcotraficantes, y de recibir dinero del narco para su campaña al Senado, y otras afirmaciones de que todos los priístas están relacionados con algún cártel de la droga. Otros mensajes que han estado inundando mis cuentas de correo son múltiples acusaciones contra López Obrador, que si la deuda del DF, que si Ahumada, que si Imaz, que si Bejarano…
OK, de acuerdo. Vamos a suponer que sus argumentos están sustentados con pruebas fehacientes, ¿por qué no presentar la debida denuncia en las instancias legales?, al fin y al cabo la Suprema Corte, y todos los magistrados del país están al servicio de la administración foxista, y es probable que, como en todos los casos, falle a favor de los amigos y allegados al Presidente.
El problema con estas campañas de difamación, sea cierta o no la información, es que son organizadas por personas que tiran la piedra y esconden la mano. Me encantaría –y creo que a todos los mexicanos que recibimos este tipo de mensajes electrónicos– que comenzaran a sustentar sus acusaciones (contra quien sea, llámese priísta, perredista, panalista, convergente, verde o alternativista) para que de verdad los panistas comiencen a ser los paladines de la justicia, la moral y la ética de México; nada más les faltará mencionar a todos aquellos panistas que también entran en el juego de corrupción que durante tantas décadas criticaron del PRI. Eso es lo malo del PAN: durante años se opusieron a un régimen absolutamente corrupto, negociador de intereses, traficante de influencias, y en cuanto subieron al poder hicieron lo mismo. Habrá excepciones –espero-, sin embargo, sólo nos han mostrado más de lo mismo.
Los perredistas no han marcado la mínima diferencia. No tiene sentido que ahonde en ello, ya conocemos muchos casos en varios estados del país. Y de los videoescándolos, ni para qué perder tiempo con eso.
Lo que queda es consultar fuentes de información fidedignas para estar en pleno conocimiento y tener una mejor pauta a seguir que nos dé mayor posiblidad de razonar el voto.
Igual, si no encontramos a cuál irle, tenemos la obligación de ir a las casillas el día de la elección y que no queden papeletas en blanco que puedan ser utilizadas por los mapaches para rellenar urnas.
Lo peor de esta campaña es el coshino miedo y la gente que se lo traga.
de acuerdo! toda esa basura!!!! y pensar que se gastan millones en las campañas electorales
Saludos!
Total que el tiempo no se detiene y cada vez esta mas cerca la fecha de las elecciones. Definitivamente para donde uno voltee no hay de donde elegir. (mmm y si me postulo yo?… je je je a lo mejor nos iba bien… tendriamos mucho teatro musical, mucho arte y terapia para todo mundo de manera obligatoria…!!!)
Besos de una candidata independiente…!!!