Posted on 13-04-2008
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Réquiem por Petita.

Petrita M. de Armendáriz (1912 - 2008).

lazo_luto.jpg

11 de abril, el día más triste de mi vida.

Gracias a quienes estuvieron al pendiente.

Posted on 01-04-2008
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Antes de estudiar la carrera de Comunicación, hice dos semestres de una ingeniería, que si les digo cuál es, se reirán y pondrán su cara de WTF. El caso que en ese tiempo, mientras estudiaba en el Tec de Chihuahua, tuve un grupo de amigos con los que agarrábamos party sin pretexto y donde fuera. Éramos 6, tres hombres y tres mujeres, pero a la hora de la parranda, sólo éramos 5 porque había uno a quien la novia no le daba permiso de salir sin ella, ni de chiste.

Casi para terminar el segundo semestre, yo conocí a un chavo con quien empecé a salir y del que luego me hice novia. Él es una persona a quien aun le tengo respeto por su inteligencia, conocimiento y preparación. Sin embargo, debo reconocer que es un tipo arrogante, un poco intolerante, renegado y prejuicioso (aunque siempre se quejó de que los “chihuas” tendemos a etiquetar a la gente, él hacía lo mismo). El caso es que a ese grupito de amigos no les gustó que yo anduviera con él por ser muy poco agraciado físicamente; supongo que el novio en cuestión sentía el rechazo y se portaba medio mamuikas con ellos, como forma de defenderse. Conforme pasaba el tiempo y la relación se iba volviendo más sólida, los comentarios de los amigos eran más pesados y, por supuesto, me calaban.

Eventualmente, las actividades de todos y las pocas ganas de escuchar cosas desagradables hicieron que nos viéramos de forma menos frecuente. Y cuando menos pensé, así, sin darme cuenta, ya no los veía ni los frecuentaba por teléfono. De pronto me topaba con alguno de ellos por casualidad y me contaba alguna breve novedad sobre aquellos de los que hubiera visto.

Ahora me doy cuenta del error tan grave que comete uno “por amor” al alejarse de los amigos. Ese noviazgo que me alejó (sin querer) de mis amigos duró 7 años, y aunque no sé si me arriepiento de ese noviazgo (porque gracias a eso estoy en donde me encuentro ahora), sí me arrepiento de tantas cosas que dejé de hacer y personas que dejé de ver por estar en eso. He visto al amigo del re encuentro dos veces, mismas en las que hemos pasado HORAS platicando, tratando de ponernos al corriente y recuperar el tiempo perdido. Él parece no cansarse de reprochármelo y yo parezco no encontrarle fin a este sentimiento de culpa y pérdida. También he pasado horas y horas chateando con otra de las amigas del mismo grupito, a quien aun no veo (pero pronto lo haré). Todos hemos pasado momentos difíciles en nuestras vidas desde que dejamos de vernos, unos más que otros, pero ahora pienso habrían sido mejores de haber estado todos juntos.

Y todo esto me hace pensar en amigos que han dejado de frecuentarnos tanto a Oscar como a mí, gracias a que sus parejas no les dan mucha oportunidad de hacerlo. Aunque los intereses cambien, el cariño no se muere y la amistad puede mantenerse, pero es increíble lo que una pareja celosa o posesiva puede hacer en el círculo de amigos.

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Voy saliendo a Chihuahua; me avisaron que mi abuelita se encuentra muy mal y parece que si no me apuro, ya no la alcanzo.

Quienes sean creyentes, recen por ella, para que tome fuerza y no se dé por vencida.

Posted on 26-03-2008
Filed Under (Personal) by Cristina

En noviembre pasado tuve una conversación con mi amiga Lárix, que más o menos decía así:

Lárix: Mi hermana conoce un amigo tuyo.

Flaca: ¿Ah, sí? ¿Quién?

L: Manuel, no me acuerdo cómo se apellida.

F: ¿Manuel? ¿Cómo es?

L: Moreno de ojos claros, alto, delgado.

F: ¡Ah, caray!

L: Sí, dice que amiguísimo tuyo…

F: ¡Ay güeeeeeeee! ¡Maldito Alzheimer prematuro!

L: Dice que se juntaban mucho, que eran muy amigos.

F: ¡Putska! Sólo que sea Fulanito, pero normalmente lo llamo por su primer nombre o su apellido, porque Manuel es su segundo nombre, pero ni él lo usa…

L: Mejor luego le pregunto bien a mi hermana.

F: ¡Sale!

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A finales de ese mes, tuve otra conversación con Lárix, preguntándole si tendría viaje a Chihuahua porque necesitaba mandar unas cosas que mi mejor amigo me encargó. Me dijo que ella no, pero un amigo de su hermana le haría favor de llevar unos encargos a casa de sus papás. Así que llamé a la hermana de Lárix y nos pusimos de acuerdo para entregarle las chingalingas. Cuando ya estaba con ella…

Hermana: ¡Aaahh!, pues el que va llevar las cosas es tu amigo Manuel.

Yo (con cara de what): ¿Cuál Manuel?

H: Reyes.

Yo: ¡Aaaaaaaaahhhh! ¡No maaaaaanches! ¡Manueeeeeel!

Y bueno, luego me dio su teléfono, pero no le llamé porque sabía que se iba a Chihuahua, y ni al ‘keis’.

Ya casi para Navidad, me acordé de hablarle. Me identifiqué y de inmediato me recordó. Yo suponía que estaría por irse a Chihuahua y él lo confirmó. Quedamos en que me llamaría en enero que ya estuviera de vuelta en Juárez y me contó brevemente que viajaba mucho por su trabajo. Ya en este 2008, me mandó un mensaje diciendo que se iba a Barcelona, que me hablaba al volver. Yo creí que se iba algo tipo un semestre, pero no, la estancia fue sólo de tres semanas.

Cuando regresó, me mandó un mensaje, pero no atinábamos a coincidir en el horario o el día de vernos. Hoy hace una semana que nos vimos para comer juntos. Mientras lo esperaba en el restaurant donde quedamos, pensaba:”¿Y si cambió mucho y no lo reconozco cuando entre?”.  ¡Qué risa! Él pensó lo mismo y lo más chistoso es que ambos estamos igualitos que cuando dejamos de vernos, hace más de 12 años. Ni un kilo más ni un kilo menos.

Empezamos a platicar y nos pusimos al corriente de manera breve. Tras darle una noticia que él no esperaba, me contó que tenía el teléfono de otra de las amigas que se juntaba con nosotros y le llamó para darle la ‘buena nueva’:

“Mónicaaaaaaaa, ¡¡¡¡Cristina no se casó con el refugiado!!!!”

Es un idiota, estaba que me moría de risa, ni siquiera recordaba que le decían así aquellos canijos.

Fueron casi 8 horas de estar atacados de la risa, recordando las aventuras que pasamos, las parrandas, las bromas que le jugué (sí, aunque parezca yo muy seria, hacía bromas a mis amigos), las ocurrencias de todos y un resumen de todo lo que nos pasó en estos años sin vernos. También le llamamos a Marilyn, otra de nuestras amigas, de quien nos enteramos (por Mónica) que vive aquí, en Juárez.

Y bueno, no terminaría si diera más detalles, pero me dio un gustazo haberlo visto y recordar cosas tan padres que había olvidado.

Posted on 07-03-2008
Filed Under (Arte y Cultura, Personal) by Cristina

Taller de Arte es el nombre de la compañía de Teatro Musical Contemporáneo a la cual pertenecí durante años, en Chihuahua capital.
Ahí me pasaron mil cosas y aprendí otras tantas. Tanto los maestros (por llamarlos de alguna manera) como los compañeros me enseñaron muchas cosas. Ahí conocí el amor y el desamor, la verdad y la mentira, el compañerismo y la intriga.
Del Taller de Arte surgieron las amistades más entrañables (Oso, no te pongas celoso, tú también estuviste ahí y sabes de qué hablo, además, tú no eres mi amigo, sino mi hermano), de las que podría hacer una lista, pero no quisiera dejar a nadie fuera, así que si se me olvida alguno, ahí los iré agregando conforme el Alzheimer prematuro me pase en momentos:

Lily
Shelle
Shella
Beba
Rana
Luis
Raffa
Martín
Howard
Anabell
Emma
Miguel Ángel
Reyna

Lárix

Lalo*

Y hay otros más con quienes no mantengo contacto, pero que les guardo mucho cariño porque forman parte de una etapa muy padre de mi vida.

Pak
Kik
Miguel
Julián
Karla
Leyla
Yibrani
Claudio
Twinky
Ale Macías
Marielena
Elsa

Y para sentirme ambientada, ahorita escucharé sólo música de teatro:

José el Soñador
El Fantasma de la Ópera
Qué Plantón!
Jesucristo Superestrella
Evita
Into the woods
Godspell
Vaselina
Les Misérables
Aspectos de amor
Song and Dance

Y… ¿alguien tiene Goya? No la puedo conseguir.

Otro post será para contar alguna anécdota de teatro.

Pero por lo pronto, si algo debo a Yolis y al Taller, es que gracias a los ensayos se me formó el hábito de no ver televisión, salvo algunos partidos de futbol y las noticias, jejeje.

*Como dije, haría agregados conforme me lo recordaran o el Alzheimer dejara de afectarme. Me faltaba mi adorado Lalito.

Posted on 23-02-2008
Filed Under (Personal) by Cristina

Hay días, como hoy, que el vacío me llena.

Posted on 22-02-2008
Filed Under (Ballet-jazz-danza, Personal) by Cristina

Ya saben que vendo artículos para bailarines, ¿verdad?

Si no sabían, se acaban de enterar.

Chéquense los links que aparecen al lado donde dice Accesorios y calzado para ballet y jazz  y donde dice Accesories for ballet and dance para que vean y compren, si les interesa o pasen la voz.

Posted on 19-02-2008
Filed Under (Personal) by Cristina

Así es, estuve unas horas en la capital del estado grande, y digo “unas horas” porque apenas fueron unas 30 horas.

Llegué un martes a las 6 de la mañana. Me fui en camión y ¡oh Dios!, de haber sabido, me habría puesto mis pijamas abajo del pantalón. Todo el viaje me cuajé porque tenía tanto frío en las piernas que debí ponerme la chamarra para cubrirlas y la bufanda la usé como chal. Claro que sí prenden la calefacción, pero ya se sabe que las flacas somos muy friolentas y los choferes de omnibus muy calurosos. El caso es que por el frío no dormí. ¡Ja! Adiós a mis planes.

Mi hermano fue por mí a la central camionera y al llegar a la casa, después de saludar a todos y platicar durante un rato sobre cómo está la familia de acá de Juárez y contarles (mostrando costra y todo el kit) cómo fue que me puse una quemadilla en la frente con la plancha del cabello y otra similar en el fleco, me metí a la cama con mi Petita (mi abue) y la Cleta (la perrita de mi hermano). Por cierto, andaré con los chinos hasta que el fleco quemado crezca suficienta y pueda cortarlo sin verme muy punk. Me levanté a las 10, desayuné y me fui a llevar a mi madre al doctor.

Sí, manejé su camioneta nueva-de-paquete. Está muy chida, pero si ustedes son gente alta, no les recomiendo que se compren una Tracker, es un carrito, pero en alto. Estoy segura que Oscar cabría apenas en ella e imagino que mi compadre quedaría hecho rollito como cuando se subió a mi carro. Ahora que si son ‘petite’ como yo, les queda súper.

Les mandé un msg a la Beba y a la Shelles, pero creo que no llegó, porque más o menos a la misma hora le envié uno a mi mamá, que me respondió como 4 horas después :S Shelles, te oí un ratito.

Se me olvidó llevarme los DVDs que iba a llevarle a Yolis para que me grabara unos videos de teatro :( Ahí pa’ l’otra.

No pude ver a la China porque tenía mucho sueño y mejor me fui a dormir tempra para poder manejar al siguiente día. Ah, pero no podía irme a dormir sin antes haber ido por un elote de Don Lalo y una hamburguesa de Papillón.

Y claro, al día siguiente, después de estar un rato con mi abue apapachándola, llegamos al Taco Diario por unas cuantas órdenes para no pasar hambre en el camino.

Tenía mil cosas que hacer, pero con la desvelada del viaje de ida, se me borró el cassette y de todo me acordé cuando ya venía de regreso, más o menos en Samalayuca. ¡Ja!

Posted on 08-02-2008
Filed Under (Cine, Personal) by Cristina

Anoche recordé una ocasion en que fui al cine con mi hermano y mi mejor amigo. La única vez que hemos ido solamente nosotros tres.

Era domingo por la tarde, finales de octubre, estaba comenzando a sentirse el rigor de los vientos de otoño y yo -muy fashion- decidí estrenar una especie de chamarra con corte de abrigo tipo sport muy nice que acababa de comprar.

Llegué a casa de mi abuelita y afuera se encontraban en el carro de mi amiguito Jarro, mi hermano y él. No me dejaron entrar a la casa, me hicieron subirme con ellos al carro (uy sí, me obligaron amenazándome con… con…. ¡ya sé! ¡Con una caguama! jajajaja). Soy risueña y luego estos haciéndome cosquillas… Y bueno, ellos iban llegando de la cervecería y estaban esperando que se le bajara un poco a mi carnal para entrar a la casa, así que estuvimos un rato platicando y oyéndolos decir tonterías cuando propusieron ir al cine. En ese momento, era tanto lo que había reído que debí entrar a la casa para descargar mi vejiga y de pasada, saludar a las tías y a mi abuelita, además de avisarles que me iba a ir con ellos al cine. Así lo hice y nos marchamos de ahí.

Llegamos no recuerdo a dónde por café para que se les bajara un poco la jarra y para que a mí se me quitara el frío (otoño, viento y desierto son una combinación bastante cruel para nosotras las flacas). Llegamos a Cinemark (en ese entonces era el mejorcito en Chihuas, además que para mí era imposible entrar al cine sin un par de rebanadas de pizza), y aunque no me acuerdo bien los argumentos que me dieron para convencerme, accedí a entrar a ver La Bruja de Blair. Cuando estábamos en la fila llegó la novia del Jarro, quien iba con sus amigas a ver otra movie, pero al saludarnos, nos dimos un abrazo muy efusivo y mi abrigo-chamarra quedó bañado en café. Por fortuna, era de un material como entre vinyl y no sé qué otro y fue fácil limpiarlo. Todo iba bien hasta que…

Entramos a la sala y estar en ese lugar que guarda y concentra todos los olores que ahí se encierran… ¡¡¡Jijos de su mauser!!! Nada más de acordarme me vuelve a dar asco. Cómo andarían aquellos dos de borrachos que sólo de estar sentada entre ellos y olerlos ya me sentía peda yo también…

Y bueno, la faken película ni la pelamos gran cosas, entre las risas de estarnos peleando por las rebanadas de pizza y los reniegos de la monita de atrás que se quejaba de las apestosidades de mis acompañantes. Sin embargo, puedo asegurarles que, como la mayoría de ustedes, al final de la movie, exclamé “¿¡Qué pedo -Rito-!? ¡Devuélvanme mi dinero!”.  Y mi hermano: “Devuélvanme mi peda”…

Posted on 27-01-2008
Filed Under (Personal) by Cristina

Leyendo a Maléfico en su post de hace varios días, recordé una ocasión en la que, al igual que Lady, tuve una junta de trabajo en fin de semana. No fue precisamente en una playa como Cancún, pero sí era costa. El rollo es que fue en Seattle y sus aguas no son precisamente cálidas ni siquiera en el mes de julio.

Escribo esto porque planteaba él que no creía en una junta de trabajo en una playa y menos de jueves a martes. Esa reunión de trabajo en Seattle fue de viernes a lunes.

Claro que también me reventé y practiqué mi inglés con algunas frases como:
“My ass is MINE!!!!”
“Hands off, please”.
Y la típica “Where are you from?”, entre otras.

Pinches gringos calenturientos, tuve que empujar un par de negros, un rubio y un árabe que me andaban arrimando el camarón cuando se acercaron a bailar conmigo, y los negros luego, luego quisieron agarrarme el trasero. “¡Haaaaaaazte!”, les grité. Claro que no entendieron. Chale, y eso que aún no estaba de moda el reggaetón.

El único que se portó decente fue un soldadito hawaiino, güerito, altotote, de ojos medio rasgados… Taba bonito, hasta eso. Bailamos un rato, platicamos otro, me acompañó por una botella de agua (sí, los gringos sí piensan en los que no pisteamos y venden agua embotellada en los antros) y regresamos a bailar. Luego llegaron mis compañeras a decirme que debíamos irnos ¡¡YA!! porque al día siguiente teníamos junta muy temprano. Ni chance de intercambiar e-mails, es más, ni siquiera me acuerdo cómo se llama, sólo que era de Hawaii y que alguna vez estuvo en El Paso, porque lo mandaron a Fort Bliss.

Y después de todo el circo de salirnos apuradas, tuvimos problemas para llegar al carro porque la conquista de mi compañera Vero se aferró a acompañarnos al hotel. Ah, pero Kelly (nuestra anfitriona) supo sacarle la vuelta (según ella) y emprendimos la huída. Pero ¡oh, sorpresa! Cuando estábamos a punto de ponernos pijamas, tocaron a la puerta… Sí, era el árabe (que parecía más mexa que nosotras), la conquista de Vero, quien burló la estrategia de Kelly y nos siguió hasta donde nos hospedábamos y estaba de ahuevado a que le diera aunque fuera un besito. Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajaja. Estuvo de risa, porque luego salió con que yo le había gustado a su amigo y que él también quería subir. Al mentado amigo yo sólo lo vi cuando salimos del antro… Total, como yo suelo ser muy linda cuando me lo propongo, a petición de mi compañera, corrí al despechado galán y al fin pudimos descansar.

La noche anterior habíamos salido a conocer los bares cercanos al hotel, y cuando entramos a uno que nos pareció muy chic, resultó que estaban ahí nuestro jefe y su esposa y no quisieron soltarnos, así que nos tuvimos que aguantar. Su compañía es agradable, pero andaba pedo y se puso muy necio a que quería que pisteáramos con él y ¡¡¡yo no tomo alcohol!!! Lo bueno es que tenía el pretexto de que andaba ‘en mis días’ y estaba tomando pastillas para los cólicos. Era cierto, pero lo tuve que mencionar porque hay gente que le parece inconcebible el hecho de que haya personas que no pisteamos.

La otra noche nos invitaron a cenar -a Vero y a mí- uno de los contadores de la oficina de Seattle y uno de los traders de Vancouver y la plática se alargó hasta muy tarde. Como fue en un café de esos que están en la acera, vimos pasar a otro de los traders de Vancouver (mexicano, por cierto, y muy antipático), nuestros acompañantes lo invitaron a sentarse con nosotros.

Hubo un día que nosotras no teníamos que estar en la junta y contratamos un tour por toda la ciudad. Tan completo era el tour que nos tardamos bastante y por poco no alcanzamos a llegar al muelle para el paseo en yate que la empresa había programado. Neto, sin exagerar, tuvimos que brincar para subir al barcote, por poco y se me cae la cámara.

Y bueno, creo que esto me ha hecho recordar momentos muy divertidos, lástima que las fotos están en casa de mi mamá.

Ahí luego subo algunas.

Posted on 26-01-2008
Filed Under (Frivolidaes nacas, Personal, Respuestas) by Cristina

O Lata de Meme

Pues bien, Latita me dejó de tarea este meme (o batón). Se supone que debo decir ocho cosas que me gustan y elegir a ocho bloggers para que también ellos publiquen algo similar.

Los elegidos: La Beba, La Shelle, Don Armando, Semidiós, Violet, el Dentista sobrio, Maléfico Hike.

1. El color, olor, envase y logo del perfume True Love de Elizabeth Arden (aunque ya no lo uso). Si alguien lo consigue, favor de hacérmelo llegar. Si no lo encuentran, el Glow, Glow After Dark o Love at First Glow de JLo también es buena opición.

2. El beso que Oscar me da cada mañana (en realidad me gustan todos sus besos, pero ese beso matutino es el más cálido y tierno).

3. Oler a Naila cuando se despierta (contra lo que ocurre generalmente, esta perrita no huele mal, sólo cuando se pedorrea).

4. Oler a mi abuelita cada vez que la abrazo. Por supuesto, también me encanta abrazarla.

5. La sensación en mis piernas después de un buen estiramiento. ¡No sean mal pensados! Me refiero a los estiramientos que sirven para calentar previo a una clase de ballet o jazz.

6. Escuchar cantar a Eugenia León. Lo disfruto enoooormemente.

7. Comprar ropa. ¡Claro!, como a toda mujer. Lo que no me gusta es perder tiempo buscando y buscando. Puedo entrar a una tienda y en 15 minutos ya elegí una blusa y un pantalón. Pero en ocasiones, puedo darme tiempo para ir de compras con Lily y pasar toooooodo el día en el mall. En esos momentos, me pega la vanidad súper grueso y disfruto contemplarme en el espejo, sobre todo de perfil, con ropa entallada.

8. Dormir abrazada a Oscar y, ¡obvio!, aparearnos.