La violencia siempre es lamentable, contra quien sea, aunque a veces nos sintamos jueces y digamos que tal o cual persona se lo merece.
La situación por la que pasa mi ciudad es lamentable y dolorosa, pues pese a que no vivimos encerrados por el miedo, siempre estás alerta por si te toca una persecución o una matanza (además de asaltos, carjackins, secuestros, ‘levantones’, etc), y encima, ahora tienes que cuidarte que no te toque un granadazo o un coche bomba.
Este jueves por la tarde, salía yo del baño de mi oficina cuando escuché un estruendo que me estremeció y me asustó, pero al ver el cielo cerrado y ante el pronóstico de tormentas de granizo en Tornillo, Fabens y Horizon, pensé que un rayo habría dado en algún transformador de la energía eléctrica y pensé: “F*ck, se va a ir la luz”.
Seguí mi camino hacia la sala de redacción de noticieros, rumbo a mi oficina y apenas entrando, escucho al reportero de guardia decirle a segundo de a bordo (el jefe decidió tomar vacaciones luego de 5 años de no hacerlo): “Me llevo a Román, Luis está herido; llamen a Rescate”.
Mi percepción del ruido que acaba de escuchar cambió y la sangre se me fue a los pies, sobre todo después de ver que el reportero se puso pálido al saber que su pareja de trabajo (su camarógrafo) estaba herido.
El domingo pasado dije en Twitter que Neto García se la rifa en su trabajo periodístico al encontrarse en el fuego cruzado de la balacera entre sicarios y policías… Me tocó ver cuando editaban el video de esa nota y pude escuchar el audio ambiental. ¡De miedo! ¡Qué valor!
Hoy… ¡No mamar! Luis Hernández, literalmente se partió la madre trabajando mientras grababa imágenes de un ataque contra policías; en ese momento detonaron otro artefacto explosivo y él resultó herido, ¡¡¡y siguió grabando!!!
Todo mi respeto y admiración para ambos.
Luis se encontraba cubriendo la nota de un doble homicidio al escuchar una fuerte explosión, así que se dirigió al sitio de donde se desprendía la columna de humo; al llegar, se dio cuenta que fue un atentado contra elementos policiacos, donde una agente municipal parecía haber perdido la vida.
También llegaron paramédicos a prestar auxilio, y estaban confirmando la muerte de la policía, lo cual grababa el camarógrafo de Canal 5, cuando se ve temblar la imagen, la cámara pierde el enfoque, luego se levanta poco a poco, para luego girar y mostrar cómo Luis sangraba del pecho por las esquirlas que se le incrustaron, mientras era auxiliado por elementos de la Cipol y seguía grabando.
Alcanzó a avisar a su pareja de trabajo que estaba herido y la señal de su celular se perdió, por lo cual varios compañeros acudieron al lugar de los hechos para ver si lo encontraban. Ya no estaba ahí, así que fueron al Hospital General, luego al IMSS y nada. Finalmente, dieron con él y avisaron que estaba grave, en cirugía.
Un par de horas después, supimos que se encuentra fuera de peligro, y se pudo localizar la cámara… estaba en la clínica, pues no soltó su herramienta de trabajo en ningún momento.
No digo que los reporteros de otros medios no hagan un buen trabajo, pero del único que he sabido en peligro mientras hacía su trabajo, es de David Fuentes, el reportero de la policiaca del canal local de Televisa, que ya le han puesto dos madrizas los federales, pero creo que es más por bule, ¿verdad, chaparrito?
Es cierto que hay muchos reporteros chayoteros que son una vergüenza para el periodismo, pero también hay quienes se desempeñan bien y son un ejemplo.
es un acto de heroísmo el hecho de ser periodista objetivo en Juarez hoy en día, mis respetos y felicidades por el valor y por la crónica de los hechos aquí relatados
[Comentario al margen]
Trabajar… ¿por gusto o por dinero?
Absolutamente relevante es tomar en cuenta la vocación, hace una gran diferencia en el desempeño laboral. (Imagino a un camarógrafo sin vocación, huyendo del escenario.)
Claro, lo del tu compañero camarógrafo tiene mucho que ver con el valor.