…”En la vida dos cosas ciertas
son la muerte y el cambio”.
En México, hoy por hoy, tenemos dos cosas ciertas.
La primera de ellas, que nuestros gobernantes y “representantes” son un asco (con honrosas y muy escasas excepciones) que aprovechan contingencias por brotes epidémicos, sismos, inundaciones o lo que se presente para aprobar reformas “en lo oscurito” sin que la mayoría de la población se entere siquiera, gracias al apoyo que las televisoras abiertas le brindan no tocando esos temas.
La segunda de ellas, que aunque respeto a los que opinan distinto, la “legalización” de microdosis de distintas drogas para uso personal como combate al narcomenudeo hace todo, menos combatir a quienes quieren frenar.
Cuánta envidia me dan Julio Sueco, el Oso y el Weymáster.
I’m sick!!!
Estoy sumamente emput@d@.
En todos lugares se cuecen habas dice un dicho Español amiga y acá siempre hay intereses oscuros legislando detrás de las cortinas también. No creo que exista mucha diferencia al respecto pero que la gente sepa más de sus derechos y que existan intereses que puedan balancear como contrapeso a esos intereses oscuros son mucho más mayor que en México. Lo que pasa es que en México no tenemos la infraestructura social que pueda actuar como contrapeso. No existen los espacios legales para amenazar al gobierno con sus propias armas. Sí, hay voces, pero no legislación que pueda hacer de esas voces algo con poder equivalente al gobierno corrupto de nuestra sociedad.