Usualmente, estoy toda la mañana en mi casa. Entre jugar con la Naila, preparar algo de comida o de ‘lonche’, lavar alguna carga de ropa en la lavadora, dar una ‘sanguarañada’ al piso o al baño o recuperar el sueño perdido, se llega la hora de meterme a bañar para alistarme e ir al trabajo.
Pero el viernes por la mañana, debíamos salir Óscar y yo a hacer un trámite a un lugar donde no está permitido llevar ningún aparato de telecomunicación, así que él optó por dejar nextel, iusacel y telcel en casa. Yo había decidido que saliendo de ahí me quedaría en casa de mi mamá, por lo mismo yo sí me llevé tanto mi celular como mi radio y los dejé escondidos en la troca.
En el dichoso trámite no duramos ni 10 minutos, así que nos fuimos a casa de mi mamá, donde me bajé rápido para que Óscar pudiera regresar pronto a recoger su laptop e irse a trabajar.
Pero oh, desagradable sorpresa que se llevó al llegar a casa y encontrar que un (tal vez dos) ladrón(es) se había(n) metido a robar, llevándose las laptops de los dos, los teléfonos de mi esposo y hasta mi secadora del cabello, dejando todo lo del ropero, tocador, mi área de la máquina de coser y un librero todo batido, buscando algo de valor qué hurtar.
El muy jijo de la tiznada se la peló (perdón por le expresión) cuando buscaba joyas, ya que a mí no me gustan y, por lo tanto, no tengo. Bueno, tengo un par de aretes y una cadena de plata, unos aretes de oro y un reloj de mediano valor que no se quiso llevar, este último porque no tenía pilas; además de dejar un reloj nuevo de Transformers, porque seguramente se dio cuenta que era una baratija comprada por el simple gusto de ser fan
El caso es que ya tendremos que desembolsar dinero para invertir en la seguridad de la casa y evitar que regrese cuando repongamos todo lo que el muy culebro se llevó.
Y más le vale que no se aparezca de nuevo y menos si estoy ahí, porque me cae que yo sí le vengo poniendo una mega p*tiza, que no va a poder trepar bardas en dos semanas o más; y si me agarra de malas, ya tumbado en el suelo, le hago una depilación anal, y con las pinzas de la ceja, para que se eduque.
huy, que mala onda!!! so sorry.. nada más que agregar… piche inseguridad!
Hola, leo tu espacio y me agrada tu estilo de comentar situaciones de la vida diaria.
Hoy viernes 4 dic a las 7 pm tenemos una expo en el Museo del Chamizal, ojalá puedas ir.