Hoy ‘estrenaré’ (así, entrecomillado) un vestido morado para el evento de Status, creo que será en el Campestre.
El vestido no es nuevo, es parte de la herencia que mi prima Irasema me dejó tras su embarazo. Es bonito y es el que ella usó en mi boda; me queda como si hubiera sido hecho para mí, sólo le cerré un poco la abertura de la falda, ya que no me gusta que me vean mis piernillas, pero el corte está medio raro, como que cortaron la tela en diagonal.
Quién sabe quién se lo habrá hecho.
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Últimamente pienso mucho en que necesito más amigas mujeres; de las pocas que tengo, unas están en Chihuas, otra en los Yiunaited, otra en Irlanda y las de aquí andan muy ocupadas.
Pero mis opciones cercanas colman rápidamente mi paciencia por ser demasiado normales, demasiado femeninas.
Por eso extraño a Celeste, Beba, Wen, Marce y Emma; no es que no sean femeninas, simplemente se salen de la norma y nos entendemos mejor. A veces no nos entendemos, pero nos aceptamos. A fin de cuentas, diría Cele, soy contreras (últimamente es al revés).
Cómo extraño también a mi Lalito, al Jarro y a mi hermano.
¡¡¡Zingaro!!!, ¿qué me pasa hoy?
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Eso me recuerda que no he publicado un post que sí tengo en facebook, un pinche sueño aturrado que tuve el último domingo de junio, pero aquí va:
La mañana del domingo (sí, me levanté tarde) tuve un sueño bastante extraño, pero tan agradable que me hizo despertar de buen humor, por un lado, y de malas porque fue interrumpido por el despertador (ya tenía planeado despertar tarde para dormir 8 horas).
Por cuestiones de trabajo, yo tenía que ir a Bogotá y andando allá, Óscar me aviso que el Oso y Sarah andarían ahí por unas conferencias. Mi querido amigo Pepo, compañero del Bachilleres, vivía cerca de ahí, así que acordamos reunirnos en un café para platicar y botanear algo; por algo que no recuerdo del sueño y no entendí muy bien, llegó acompañado de Toño, un amigo suyo que también fue mi compañero de prepa.
Yo le había contado a la Beba de este viaje y ella, que venía de Dinamarca, me avisó que había convencido a Lalo que viajara con ella a México y, casualmente, tenían escala en Bogotá, donde sólo permanecerían por espacio de una hora, para hacer un transborde.
El caso es que conmigo iban dos reporteros de mi trabajo, Tommy y David, ellos con su trabajo de reportear los días previos a la celebración tradicional de todos los santos y el festejo del mero día, yo con un encargo especial que ni me acuerdo qué fue.
Yo llegué al café, acompañada de Tommy y David, quienes estuvieron conmigo hasta que llegaron Pepo y Toño y luego se fueron a trabajar (lo raro aquí es que David venía como camarógrafo, y no lo es), quedándome yo platicando con mis dos amigos. Mientras estaba ahí, me llamó el Oso y quedamos de vernos en un restaurant más tarde, para darme tiempo a lo que iba a hacer yo. Como también conocía a quienes estaban conmigo, aunque no fueran los grandes amigos, los invité a que se unieran más tarde a nosotros y aceptaron.
En eso me mandó un mensaje la Beba para avisarme que estaban ya en el aeropuerto, asi que le dije a Pepo que debía irme volada a ver a mi adorado Lalito, así que llamé a Tommy al nextel y le pedi que me prestara a David para que me acompañara al aeropuerto, pues la travesía era larga y complicada: no convenía andar en carro porque los festejos en las callecitas y callejones por donde andábamos no nos dejarían avanzar, así que con David corrí como loca a la estación donde podía tomar un ¿camión? que me llevara a la terminal aérea.
Ya en el aeropuerto abracé y apretujé a Lalo (o más bien, fue al revés, jajaja) y pronto tuvieron que subir él y Beba a su avión, tras lo cual emprendimos el regreso a las callecitas (en camión o tren) David y yo.
Localizamos a Tommy y regresó con ella a trabajar yo me dirigí al lugar donde vería a Sarah y Oso, junto con Pepo y Toño, a donde llegaba alguien más, pero no recuerdo mucho.
Lo interesante aquí era lo bonitas que lucían las calles y mercados de la ciudad por las festividades de todos los santos y las cercanas fiestas de independencia, pero para mí, había sido un halloween genial.
Estaba hablando con Óscar diciendole que llegando al hotel iba a enrtrar a facebook y a mi blog a postear: “No hay mejor halloween que el de Bogotá”.
En eso sonó el despertador…
Kiubas, Flaka. La verdad es que yo valoro harto las amigas con hartos destos que me tocaron. Un abrazo y a ver cuándo vienes y nos vamos por un café, bueno, tú por un refresco.
Como pinta el trabajo, se me hace que hasta la reunión teatrera
Pero en la primera oportunidad me aviento un viaje relámpago.