En Juárez es un hecho que la alcaldía la ganó el candidato del PRI, José Reyes Ferriz; sin embargo, en Chihuahua o van las cosas muy parejas o algo raro está pasando, porque de pronto va ganando el candidato del PAN, Carlos Borruel, y al rato va arriba el del PRI, Alejandro Cano.
Si la cosa va tan pareja, la ciudad está muy dividida: diversos medios manejan diferencias máximas de unos 522 votos, así que ojalá se defina pronto, porque si se van a una impugnación como la que hubo en Ciudad Juárez en 2001, el congreso deberá nombrar un Concejo Muncipal (sí con C, de concilio), como en aquél entonces. La diferencia es que ahora el PRI ha perdido la mayoría en el Congreso del Estado y los concejales serán de distintos partidos y (esperemos) no habrá mayoría de ningún partido.
Lo ideal es que se definiera ahora en el conteo, porque organizar unas elecciones extraordinarias, además de muy caro, es desgastante y la ciudadanía se harta de estarles viendo las carotas a esa bola de… transas.