Si bien es cierto que me habría dado un infarto de coraje si el día de mi boda hubiese irrumpido alguien en misa (o hasta en la fiesta) para detener a algún prófugo, también lo es que, legalmente, los templos y todo aquel recinto donde se lleve a cabo una ceremonia o culto religioso, pertenecen al Estado Mexicano.
Hasta el pasado fin de semana, estos operativos, cateos, redadas, etc, se supone que no se llevaban a cabo al interior de templos, más que nada, por cortesía, por diplomacia y respeto por las creencias religiosas de cada quién. Sin embargo, no hay ninguna ley o reglamento que prohiba esto.
El episcopado (y medio México) puso el grito en el cielo alegando falta de respeto y llamando atropello a la captura de Miguel Ángel Beraza Villa, alias ‘La Troca’, por haberlo hecho durante una misa.
Sin embargo, el Nuncio Apostólico, Cristophe Pierre, se pronunció en favor de las acciones destinadas a acabar con el crimen en el país, pero solicitó protección para los sacerdotes, así que, ¡señores! ¡Por favor, dejen de rasgarse (otra vez) las vestiduras! Agradezcan al ‘presidente del empleo’ (ajá) que estemos en guerra, contra el narco, pero es guerra, y las acciones policiacas consistan en este tipo de irrupciones, con tal de atrapar a los malos.
Dense de santos que no hubo actos violatorios de los derechos humanos, pues dejaron ir a menores de 12 años y a mujeres, para revisar uno por uno a todos los presentes.
Quienes critican estas acciones dicen que la Policía Federal debió esperar a las afueras del templo a que terminara la misa, pero, ¡no inventen! De haberlos esperado, alguien les iba a avisar a los de adentro y habría ocurrido una balacera en la que podrían haber muerto muchos inocentes en el fuego cruzado.
Considero que la acción fue correcta, aunque no estoy de acuerdo con la forma en que el combate a los grupos criminales se está llevando por este gobierno. La militarización del país nunca será la salida a ningún problema.
El p*do, desde el principio, fueron los acuerdos sucios que el primer chaparro de la Nación hizo durante su campaña, ya hora tiene que pagarlos.
Zingara.